El exministro de Vivienda y Hábitat, Ricardo Molina, salió al paso ante las críticas sobre la calidad constructiva de los complejos habitacionales de la Gran Misión Vivienda Venezuela (GMVV) en el estado La Guaira, afectados tras los sismos registrados el pasado 24 de junio. Molina calificó de “miserias humanas” los cuestionamientos sobre los materiales empleados en estas edificaciones.
Durante una entrevista para Unión Radio, el también ingeniero defendió el uso del poliestireno expandido —comúnmente confundido con anime—, aclarando que se trata de un insumo estándar en la ingeniería global. “Su función es aislar la temperatura y aligerar el peso de la estructura, logrando mayor eficiencia y confort”, precisó.
Al ser consultado sobre los daños estructurales, Molina atribuyó el colapso y las fallas a la magnitud excepcional de los movimientos telúricos. “La fuerza que desataron los sismos fue totalmente fuera de orden”, sentenció, desestimando las denuncias sobre posibles irregularidades o deficiencias en la ejecución de las obras.
El dirigente señaló que, tras este «doblete sísmico», Venezuela enfrenta un desafío técnico que obliga a actualizar los protocolos vigentes. En este sentido, instó a expertos nacionales e internacionales a revisar las normas de construcción actuales, las cuales datan de su última actualización en 2019, argumentando que no es viable evaluar obras pasadas con estándares futuros.
Finalmente, Molina respaldó el plan de atención anunciado por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez. Según el exministro, el foco actual está puesto en garantizar que las familias afectadas recuperen el acceso a una vivienda segura mediante el acompañamiento integral del Estado.



