La multinacional estadounidense GE Vernova se encuentra ultimando los detalles contractuales con la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) para intervenir y estabilizar la red eléctrica venezolana. A pesar de los retrasos logísticos provocados por el doble terremoto del pasado 24 de junio —que aplazaron la rúbrica definitiva prevista para estos días—, la compañía mantiene firme el objetivo de iniciar operaciones en el país durante el transcurso de este año.
El director ejecutivo de la firma, Scott Strazik, confirmó a la agencia Bloomberg que ambas partes intercambian actualmente los borradores del acuerdo. El plan estratégico contempla una intervención por etapas: la primera fase se enfocará en rescatar los 11 gigavatios de capacidad que la empresa ya tiene instalados a nivel nacional, para luego avanzar hacia la incorporación de nueva infraestructura que refuerce el suministro eléctrico.
Este movimiento en Venezuela se enmarca en un contexto financiero sumamente positivo para GE Vernova, que recientemente elevó sus proyecciones de ingresos anuales a un rango de entre US$45.500 millones y US$46.500 millones. Dicho crecimiento está respaldado por la sólida demanda global de equipos clave para la generación de energía y electrificación, como turbinas de gas y transformadores.





