La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) hizo un llamado este miércoles para garantizar las condiciones estructurales que permitan a las familias damnificadas por el terremoto del pasado 24 de junio acceder a un hogar propio y a fuentes de empleo estables, alejándose de esquemas de dependencia o paternalismo estatal. A través de un comunicado oficial, los obispos enfatizaron que la reconstrucción del país debe enfocarse en la recuperación integral, prestando especial atención a la sanación de las heridas emocionales, espirituales y psicológicas que dejó la tragedia en la población.
La institución desestimó rotundamente las lecturas que atribuyen los sismos a un «castigo divino», aclarando que estos fenómenos responden a la dinámica natural del planeta, aunque recordó que la acción humana puede llegar a agravar sus consecuencias. Asimismo, el episcopado invitó a mantener presentes el dolor de los padres que perdieron a sus hijos y la angustia de quienes buscaron entre los escombros, subrayando que la solidaridad ciudadana refleja la presencia divina ante la adversidad.
Para finalizar, la CEV reconoció la labor incansable de rescatistas, voluntarios, equipos internacionales y la red de Cáritas, destacando el respaldo brindado por la comunidad cristiana global y el papa León XIV hacia los sectores más vulnerables de la sociedad durante esta emergencia.





