En un movimiento clave para abordar la situación energética del país, el Ejecutivo nacional ha oficializado un acuerdo estratégico con la corporación estadounidense General Electric. La firma de este convenio formaliza las mesas de diálogo que se venían desarrollando desde el pasado mes de abril, estableciendo una hoja de ruta técnica orientada de forma exclusiva a la reactivación y estabilización de la infraestructura eléctrica nacional.
El plan de recuperación contempla un cronograma de ejecución por fases para optimizar el suministro de energía a mediano y largo plazo. Según las proyecciones técnicas establecidas en el documento, se prevé incorporar los primeros 1.000 megavatios al sistema en un lapso de 24 meses, sentando las bases operativas para alcanzar una meta global que supera los 5.000 megavatios en un periodo total de cuatro años.
Este acercamiento con la multinacional norteamericana representa un giro en la gestión de los servicios públicos, priorizando la cooperación técnica internacional con grandes corporaciones del sector. Con la puesta en marcha de este acuerdo desde la sede de gobierno, las autoridades buscan reactivar de manera progresiva el parque de generación energética para ofrecer una respuesta estructurada al consumo del país.




