La violencia recrudece en la zona fronteriza de Colombia tras registrarse una nueva masacre en la ciudad de Cúcuta durante la madrugada de este domingo 3 de mayo. Al menos cuatro personas fueron asesinadas, entre ellas un reconocido líder social, en un ataque armado que tuvo lugar en el sector residencial conocido como Hibiscos. Este hecho eleva a cuatro el número de matanzas colectivas ocurridas en el área metropolitana de Cúcuta en las últimas dos semanas, encendiendo las alarmas sobre la seguridad en la región.
El ataque se perpetró aproximadamente a las 3:00 a.m., cuando dos sujetos armados a bordo de una motocicleta irrumpieron en una reunión de seis a siete personas que conversaban en la vía pública. Los sicarios abrieron fuego de manera indiscriminada contra el grupo, utilizando proyectiles de calibre 9 milímetros. Al llegar al sitio, los efectivos policiales hallaron tres cuerpos sin vida en el lugar de la reunión y un cuarto cadáver a escasos metros, correspondiente a una víctima que, según las primeras hipótesis, intentó huir de la ráfaga de disparos antes de ser alcanzada por las balas.
Las autoridades identificaron a las víctimas como Pedro Emilio Leal Sánchez, de 48 años; Sergio Andrés Durán Sánchez, de 21 años; y William Giovanny López González, de 34 años, quien se desempeñaba como presidente de la Junta de Acción Comunal del barrio Las Delicias. Una cuarta víctima permanece aún sin identificar por los organismos forenses. Allegados a los fallecidos indicaron que el grupo solía frecuentar ese punto los fines de semana para dialogar, mientras que el reporte oficial señaló que uno de los occisos presentaba antecedentes judiciales de años anteriores.
Este nuevo episodio de violencia sistemática en el este de Colombia ha generado consternación en la comunidad, especialmente por el asesinato de un líder comunal en el ejercicio de sus funciones. Hasta el momento, las fuerzas de seguridad mantienen un despliegue en la zona para recolectar evidencias y testimonios que permitan dar con el paradero de los responsables, en medio de una situación de orden público cada vez más compleja en el departamento de Norte de Santander.





