La escalada de tensiones en Oriente Próximo escaló a un nuevo nivel luego de que el Ejército de Irán reivindicara este miércoles una ofensiva coordinada con drones destructivos contra una guarnición militar de Estados Unidos situada en el oeste de Kuwait.
De acuerdo con el comunicado oficial difundido por la agencia Tasnim, el objetivo principal fue la base de Doha, descrita por Teherán como un centro neurálgico de apoyo para las tropas terrestres, navales y aéreas norteamericanas en Asia Occidental. El reporte castrense detalló que la acción apuntó directamente contra los depósitos de municiones y el centro de mando de Washington en territorio kuwaití.
Paralelamente, las fuerzas iraníes confirmaron un nuevo ataque contra la infraestructura central de datos de la empresa Amazon en Bahréin. El ejército persa calificó el emplazamiento tecnológico como el “ojo digital” y el eje central de procesamiento de inteligencia del Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) en el golfo Pérsico.
Teherán argumentó que las instalaciones de la compañía de Jeff Bezos forman parte de los contratistas clave del programa de Capacidades Conjuntas de Guerra en la Nube (JWCC) del Pentágono, facilitando herramientas de computación y análisis de inteligencia artificial en entornos operativos regionales. Este impacto se suma a otra ofensiva reportada contra el mismo nodo tecnológico, enmarcada en una campaña sistemática que también ha buscado inutilizar radares de alerta temprana y sistemas de defensa antiaérea estadounidenses en la región.




