El ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Diosdado Cabello, admitió abiertamente la crítica situación salarial que atraviesa el país al asegurar que «el ingreso de los trabajadores se ha ido al fondo». Durante un despliegue político en la Costa Oriental del Lago, en el estado Zulia, el funcionario abordó con crudeza la realidad económica nacional y frenó las expectativas inmediatas de mejoras salariales al advertir de forma tajante que “si no hay plata, no puede haber aumento”.
Ante la militancia oficialista, Cabello argumentó que el Ejecutivo no recurrirá a medidas populistas para responder a las exigencias del sector laboral, señalando que la falta de recursos reales impide un ajuste decretado. El ministro enfatizó que recurrir a la emisión de dinero inorgánico para financiar un alza de sueldos solo agravaría la crisis inflacionaria, calificando esa vía como una ilusión económica que representaría únicamente «pan para hoy, mañana, pasado y más adelante».
A pesar de trazar un panorama restrictivo para el bolsillo de los venezolanos, el vocero del partido de gobierno asomó que la administración central mantiene en agenda la posibilidad de ajustar las remuneraciones en el futuro. No obstante, Cabello condicionó de manera estricta cualquier beneficio financiero para la masa laboral, advirtiendo que los nuevos incrementos en el ingreso de los trabajadores solo serán viables y se materializarán en la medida en que vaya entrando dinero a las arcas de la República.




