Por: araquewilmerww / wilmera31@gmail.com
Expresiones como la que da título a ésta historia son muy comunes en nuestro querido Estado Lara, y qué mejor forma de expresar el agradecimiento que sienten los devotos hacia cualquier manifestación religiosa y más si se trata de San Antonio de Padua.
El martes 13 se celebró una vez más el día de éste Santo tan popular en nuestro país, por lo que en la población de El Eneal no podían faltar los actos culturales y religiosos que se llevan a cabo desde hace más de 27 años, aunque la tradición realmente comienza en Duaca con el Maestro del Tamunangue José “Cheo” Velásquez, por lo que la misma ya alcanza los 32 años aproximadamente.
Como es costumbre, la Casa de La Cultura de El Eneal, dirigida por el Profesor Alirio Giménez convocó al pueblo enealeño y a todos los habitantes de la zona norte del Estado Lara a festejar el pasado sábado 17 de un año más al ritmo del Tamunangue, con todo ese hermoso y pegajoso repertorio para acompañar a la imagen del Santo Patrono, la cual nos contaron es la segunda que se utiliza, porque la primera quedó destruida en un percance.
La misma es una talla en madera hecha por un artesano de Guadalupe, y está resguardada en una estructura, tipo nicho, elaborada por el reconocido ebanista Juan Gregorio Aguilar, quien los donó hace unos 12 años.A Juan Gregorio debemos la frase que acompaña a éste escrito y, nos contó, que jamás ha pedido un favor al Santo, pero que ha sido testigo de los beneficios que muchos de sus allegados y amigos han recibido, razón por la cual cuando lo acompaña nunca siente cansancio ni hambre, todo es felicidad y un gozo que inunda su alma de manera indescriptible.
La actividad arrancó a eso de las 11:15 de la mañana en la zona conocida como El Calvario con las melodías del Yiyibamo, toque que abre paso al resto de los sones tan característicos del Tamunangue, los cuales estarían a cargo, en principio de 10 músicos y más de 12 bailarines, la mayoría niños y adolescentes de la zona, quienes pertenecen a los grupos culturales Ensamble Enea y Tamunangue Enea. A medida que los cultores realizan la procesión por todo el pueblo los devotos se van sumando y se turnan para cargarlo, van ejecutando los bailes y se explica sobre la importancia de la actividad como parte fundamental de nuestras raíces y acervo cultural.
En esta oportunidad, la imagen se llevó también a los sectores conocidos como Cimarrón y El Delirio, con la finalidad de integrar a sus habitantes y para que bendiga las siembras. Esto permitirá arraigar la fe, sumar más feligreses y extender la tradición hasta aquellos lugares no incorporados en las ediciones pasadas.
Hablan sus habitantes:
Tuvimos la oportunidad de conversar con la Sra. Gladis de Méndez, quien desde hace mucho tiempo paga sus promesas al santo. Originalmente acompañaba a su esposo, quien era agricultor, preparando una fiesta en su casa como agradecimiento por el resultado de las cosechas de maíz o caraotas. La oportunidad permitía atender, con comida y bebida, a todo aquel que acompañaba la procesión. Aunque su esposo murió en 1990 y éste año no pudo hacer las cosas como siempre acostumbraba, ella hace el mayor esfuerzo por agradecer al Santo, a pesar de la situación económica que atraviesa el país.
Por otra parte, la Sra. Blanca de Medina nos contó que en su corazón solo alberga agradecimiento por San Antonio, ya que es muy milagroso, cumple todas las peticiones que le ha hecho, tanto de salud como las relacionadas con las siembras, la llena de ánimo, le da fuerza y espiritualidad. Para ella es un sentimiento muy bonito y está seguro de que todos los niños y jóvenes que se suman a la creencia lo hacen porque les sale del corazón.
La procesión termina con La Salve, una especie de rezo cantado que le pone la piel de gallina a cualquiera, donde los intérpretes elevan sus plegarias de una forma muy particular, que sólo aquellos que la han escuchado, entiende el sentimiento que un pueblo, como el nuestro, le sabe poner a nuestras tradiciones.
Agradecemos la invitación hecha por la Casa de La Cultura de El Eneal, ya que nos permitió compartir una actividad llena de fe, colorido, alegría y cultura. De igual forma queremos agradecer a todas esas maravillosas personas que de alguna u otra manera nos hicieron sentir como en casa, compartiendo sus experiencias y aportando tantas cosas buenas para nuestro país, porque si en algo estamos de acuerdo es que: ¡Ah vaina buena está vivo!
La próxima cita será el 24 de junio a partir de la 7:00 am en el mismo lugar, donde se volverán a escuchar los sones tamunangueros en honor a San Juan Bautista.
Autor: Wilmer Araque
Tw: @waraque1
IG: @araquewilmerww
Fuentes consultadas:
Entrevistas personales realizadas el día 17-06-2017 a: Prof. Alirio Enrique Giménez Herrera, Director de la Casa de la Cultura, El Eneal y del Grupo Musical Tamunangue Eneal, Profesora Migdalia de Sousa, Directora del Grupo de Danzas Ensamble Enea, Sr. Juan Gregorio Aguilar, Sra. Gladis de Méndez y Sra. Blanca de Medina.


