El estado Lara experimentó un fin de semana marcado por la inestabilidad en el servicio eléctrico, según el balance ofrecido por la organización ciudadana Activos por la Luz, que calificó la jornada como una auténtica emergencia para los habitantes de la región.
El informe detalla que solo el día sábado se contabilizaron 22 fluctuaciones severas, entre bajones y alzas repentinas de tensión. Aunque el domingo se redujo la incidencia a cinco variaciones, el saldo total arrojó 22 interrupciones del servicio que acumularon colectivamente 94 horas y 36 minutos de apagones, afectando de manera directa a 22 comunidades.
Los municipios Iribarren, Palavecino y Simón Planas concentraron el mayor impacto. Iribarren encabezó las incidencias con 15 cortes y una fluctuación; Palavecino registró 6 suspensiones que totalizaron 25 horas y 20 minutos sin servicio junto a tres bajones; mientras que Simón Planas reportó un corte de una hora y 20 minutos y una fluctuación. Sectores específicos de Iribarren y Palavecino sufrieron restricciones prolongadas de cinco a seis horas continuas.
Frente a esta situación, los ciudadanos manifestaron su profundo malestar y fatiga mental ante la falta de respuestas de Corpoelec. Los afectados advirtieron que la crisis no solo pone en riesgo los electrodomésticos, sino que colapsa servicios esenciales como el suministro de agua y dificulta la preparación de alimentos, manteniendo a la población en una absoluta vulnerabilidad.






