El canciller venezolano, Yván Gil, formalizó este miércoles ante las Naciones Unidas una exigencia clave para la recuperación del país: la liberación inmediata de los fondos soberanos del Estado que permanecen bloqueados en instituciones financieras internacionales. La petición fue presentada durante una reunión ministerial de alto nivel, convocada por la ONU para coordinar una respuesta humanitaria urgente frente a la catástrofe sísmica del pasado 24 de junio.
La sesión, encabezada por Tom Fletcher, subsecretario general de la ONU para Asuntos Humanitarios, y con la presencia del coordinador residente en Venezuela, Gianluca Rampolla, buscó trazar una hoja de ruta para la asistencia digna y efectiva a las familias damnificadas. En este foro, Gil argumentó que el acceso a estos recursos financieros es un paso «crucial» y determinante para financiar las ingentes labores de reconstrucción, que incluyen la reparación de infraestructura crítica y la recuperación de la calidad de vida de los ciudadanos afectados.
El Ejecutivo Nacional ha enfatizado que el desastre ha abierto una brecha financiera entre la ayuda humanitaria recibida por la vía de donaciones —que aunque valiosa, es limitada— y los recursos necesarios para una reconstrucción estructural a gran escala. Según reportes oficiales y estimaciones del entorno diplomático, el gobierno reclama el acceso a miles de millones de dólares en activos retenidos, señalando que la magnitud del desastre torna insostenible la dependencia exclusiva de la solidaridad externa.
Esta solicitud se enmarca en un despliegue gubernamental que busca, simultáneamente, coordinar el apoyo de organismos multilaterales y asegurar que las operaciones de recuperación cuenten con un flujo de capital propio. Mientras el equipo humanitario de la ONU hace un llamado global para recaudar 296 millones de dólares destinados a la emergencia inmediata, Caracas mantiene su posición sobre la necesidad imperativa de recuperar el control de sus activos soberanos para liderar la reconstrucción nacional tras el impacto del doble terremoto.



