La Gobernación del estado Lara informó este viernes sobre una nueva interrupción en el suministro de agua potable, afectando a los municipios Morán, Jiménez y gran parte de Iribarren. La medida responde a una incidencia técnica detectada durante la madrugada en la aducción principal del Sistema Alto Tocuyo (SAT), infraestructura que ya presentaba daños estructurales derivados de los sismos del pasado 24 de junio.
Lo que inicialmente se reportó como una labor de mantenimiento tras los movimientos telúricos, se ha convertido en un desafío mayor para el equipo multidisciplinario desplegado en la zona. Según las evaluaciones técnicas presentadas por el gobernador Luis Reyes Reyes, la falla principal no es una filtración convencional, sino una ruptura en la junta de una tubería matriz de 60 pulgadas, provocada por el desplazamiento de los pernos de seguridad durante los recientes temblores.
Aunque el Ejecutivo regional había proyectado la restitución del servicio para la mañana de este viernes, el imprevisto registrado en horas de la madrugada obligó a reprogramar el cronograma de trabajo. «Un equipo de expertos se encuentra evaluando las nuevas incidencias para determinar las acciones y retornar a la normalidad en las próximas horas», señaló el comunicado conjunto de la gobernación e Hidroven.
La prolongación de la falla ha generado una creciente angustia entre los habitantes de las jurisdicciones afectadas, quienes reportan que el despliegue de camiones cisternas resulta insuficiente para cubrir la demanda. Mientras las autoridades prometen mantenerse trabajando las 24 horas del día, la colectividad exige mayor celeridad y transparencia en los tiempos estimados para la recuperación de un servicio vital que, a una semana del evento sísmico, sigue sin normalizarse.



