El impacto del doble sismo de magnitudes 7.2 y 7.5 que sacudió a Venezuela a finales de junio sigue dejando cifras alarmantes. Un reciente informe presentado por Unicef detalla que solo en Caracas, al menos 432 centros educativos y 38 instalaciones hospitalarias presentan daños estructurales considerables, complicando la recuperación inmediata de los servicios básicos.
A nivel nacional, la tragedia ha dejado un saldo desgarrador de 3.535 personas fallecidas y 16.740 heridas, números que subrayan la magnitud del desastre que obligó a activar planes de contingencia urgentes en todo el país.
Aunque este lunes se dio inicio al regreso a clases en 18 de los 24 estados del país, la realidad en las zonas más golpeadas es otra. Unicef advirtió que gran parte de los planteles en las áreas afectadas están siendo utilizados actualmente como refugios temporales para las familias que lo perdieron todo.
El organismo fue enfático al señalar que, antes de pensar en retomar el calendario escolar para el próximo ciclo de septiembre, será necesario un proceso exhaustivo de rehabilitación y acondicionamiento de estas infraestructuras, muchas de las cuales han quedado inoperativas.
José María Vera, director ejecutivo de Unicef España, subrayó la urgencia de priorizar a los menores ante la crisis. «La infancia en Venezuela necesita superar el impacto inmediato de los terremotos, pero al mismo tiempo debe recuperar cuanto antes el acceso a servicios esenciales», afirmó.
El informe de Unicef también alerta sobre problemáticas sociales críticas que demandan atención inmediata:
- Servicios limitados: Hospitales con operatividad restringida por daños en sus estructuras.
- Desplazamiento: Familias completas a la espera de reubicación habitacional.
- Protección infantil: Menores de edad reportados como temporalmente separados de sus cuidadores o familiares directos.
Con este panorama, la recuperación de Caracas y el resto de las zonas afectadas se perfila como un reto de largo aliento que requiere una respuesta coordinada para devolver la normalidad a los sectores más vulnerables de la población.



