Tras los devastadores sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron al país el pasado 24 de junio —dejando un saldo preliminar de más de 5.300 fallecidos y miles de viviendas destruidas—, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) informó que ha brindado asistencia a más de 100.000 personas. El organismo de la ONU indicó que, con el financiamiento requerido de 80 millones de dólares, proyecta expandir su ayuda humanitaria para alcanzar a medio millón de beneficiarios en los próximos dos meses.
Mediante evaluaciones desplegadas en las primeras 72 horas posteriores a la tragedia en siete estados, los equipos del PMA analizaron el estado de los mercados y las cadenas de suministro para coordinar una respuesta junto al Ejecutivo y socios humanitarios. Para atender las distintas realidades de las familias, la organización ha implementado diversas modalidades de apoyo, que incluyen la entrega de comidas calientes, raciones listas para consumir, canastas de víveres y cupones electrónicos prepagados en zonas donde los comercios siguen operativos.
Ante esta crisis sin precedentes, la representación del PMA en el país reafirmó su permanencia en el terreno para acompañar a las comunidades afectadas el tiempo que sea necesario, al tiempo que instó a la comunidad internacional a respaldar los esfuerzos de recaudación para sostener la asistencia integral.





