A un mes de los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron el país —con un saldo oficial que supera los 5.000 fallecidos y 16.000 heridos—, la organización Cecodap advirtió sobre la falta de datos oficiales desagregados por edad sobre la infancia y la adolescencia. Ante este vacío informativo gubernamental, la Agencia PANA (brazo investigador de la institución) construyó una base de datos propia a partir de reportes en medios y redes sociales, logrando documentar e individualizar 1.405 casos de niños, niñas y adolescentes afectados hasta el pasado 23 de julio.
El informe detalla que esta etapa de la emergencia expone a las familias a múltiples riesgos, incluyendo menores reportados inicialmente como desaparecidos que posteriormente fueron hallados sin vida, así como trabas en la identificación de cuerpos y problemas de desinformación. La data recabada se estructuró en siete categorías operativas: fallecidos, heridos, desaparecidos, evacuados, rescatados, menores separados de sus núcleos familiares y aquellos en situación de desplazamiento interno.
Geográficamente, el impacto se extiende a 11 entidades del territorio nacional. Las mayores afectaciones y pérdidas humanas se concentran en La Guaira, Distrito Capital, Aragua, Carabobo, Falcón, Miranda y Yaracuy; mientras que estados como Sucre, Anzoátegui, Cojedes y Nueva Esparta figuran como principales destinos de acogida para las familias desplazadas, evidenciando nuevas vulneraciones en materia de protección infantil.





