El sueño de ver a la selección venezolana de baloncesto en la Copa del Mundo 2027 llegó a su fin. En un duelo decisivo disputado este miércoles, la «Vinotinto de las alturas» sufrió una dura derrota 86-102 ante Colombia, resultado que sentencia su eliminación temprana en la primera ronda de las clasificatorias.
El compromiso, correspondiente al cierre del Grupo C, presentó un escenario de contrastes. A pesar de que los criollos lograron mantener el control durante la primera mitad, yéndose al descanso con una ajustada ventaja de 49-48, el desempeño defensivo se desplomó tras el intermedio. Un tercer periodo crítico, donde Colombia sacó una diferencia de diez puntos, terminó por romper la resistencia venezolana y sepultar cualquier esperanza de remontada en el tramo final.
La calculadora no favoreció a los dirigidos por el combinado nacional. El equipo necesitaba imponerse por una diferencia mínima de 9 puntos para mantener viva la esperanza de clasificar a la siguiente fase, pero el resultado terminó en sentido contrario, dejando a Venezuela en el fondo de la tabla de posiciones del grupo.
Con esta caída, se rompe una racha positiva que venía desde 2014, año desde el cual Venezuela había logrado clasificar de manera ininterrumpida a las citas mundialistas de 2019 (China) y 2023 (Japón, Filipinas e Indonesia). En esta ventana, el saldo fue agridulce: una única victoria frente a Chile (72-68) fue insuficiente para contrarrestar el resto de la fase.
El cuerpo técnico y los analistas señalan un factor determinante en este ciclo eliminatorio: la imposibilidad de jugar frente a su afición. Debido a razones extradeportivas, la selección nacional se vio obligada a disputar sus seis compromisos del grupo en condición de visitante, un escenario que, según voces cercanas al entorno deportivo, pudo influir en la inestabilidad anímica y física necesaria para sacar resultados favorables en los duelos cruciales.



