Ante la devastación causada por los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que golpearon el centro-norte de Venezuela, el Papa León XIV ha reafirmado su «cercanía espiritual» con el pueblo venezolano, las familias afectadas y el personal de socorro que trabaja incansablemente en las labores de búsqueda.
Durante el Ángelus dominical, el Santo Padre dedicó unas sentidas palabras a las víctimas de la tragedia, rogando por el «eterno descanso de los fallecidos» y enviando un mensaje de aliento a los lesionados. León XIV no solo se limitó a la palabra espiritual, sino que hizo un llamado urgente para que se intensifique la solidaridad internacional, enfatizando que, en este momento, «no debe faltar el apoyo» hacia la nación suramericana.
Este pronunciamiento llega tras la firme posición adoptada por el Pontífice el pasado sábado, al cierre del Consistorio extraordinario en el Vaticano. En dicho encuentro, León XIV expresó la solidaridad tanto personal como de todo el Colegio Cardenalicio con Venezuela, calificando la situación como una «tragedia duramente sentida» por la Iglesia universal.
El Papa reconoció expresamente la labor de los equipos de rescate y voluntarios que, con generosidad y valentía, se han desplazado a las zonas afectadas para atender la emergencia. La petición del Pontífice subraya la necesidad de mantener el flujo de ayuda humanitaria constante para un país que enfrenta una crisis de grandes proporciones tras los recientes eventos telúricos.
Con estas declaraciones, el Papa León XIV se suma al llamado global de atención hacia Venezuela, recordando al mundo la importancia de la hermandad y la asistencia humanitaria ante desastres naturales de gran escala.


