La carrera por la Casa de Nariño se radicaliza a pocos días de la segunda vuelta del 21 de junio. El candidato oficialista del Pacto Histórico, Iván Cepeda, sacudió el panorama electoral este jueves al anunciar una ofensiva jurídica formal contra su contrincante de ultraderecha, Abelardo de la Espriella, acusándolo directamente de financiamiento del terrorismo y supuestos vínculos históricos con las extintas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
En una rueda de prensa, Cepeda detalló que la denuncia no solo se radicó ante la Fiscalía General de la Nación, sino que fue elevada formalmente ante el Tribunal Penal Internacional (TPI). Los cargos formulados contra el abogado penalista y líder del movimiento Defensores de la Patria incluyen asociación para delinquir, enriquecimiento ilícito y el flujo bidireccional de capitales con el paramilitarismo a través de la Fundación Iniciativas por la Paz, plataforma que de la Espriella presidió durante los procesos de desmovilización del gobierno de Álvaro Uribe.
Para sustentar la acusación, el aspirante de la izquierda recurrió a los testimonios judiciales de antiguos jefes de las AUC. Cepeda citó declaraciones del excomandante paramilitar Salvatore Mancuso, quien describió a de la Espriella como un «amigo de la infancia», y recordó intervenciones públicas donde el hoy candidato de la derecha elogiaba el accionar de Mancuso en el departamento de Córdoba. Asimismo, el expediente presentado menciona presuntos nexos con otros polémicos jefes de dicha organización armada, tales como alias ‘HH’, ‘Barbie’ y ‘Macaco’.
Esta jugada legal posiciona la controversia sobre el pasado profesional y las pasadas defensas judiciales de de la Espriella en el epicentro del debate nacional. Con las encuestas mostrando un escenario de máxima polarización, la denuncia ante los tribunales internacionales se convierte en el ataque más frontal de la campaña, transformando el tramo final hacia los comicios presidenciales en una abierta batalla judicial.




