Tras casi dos años de exilio forzado, el exconcejal del municipio Torres, Ronald Marchán, regresó a Venezuela el pasado 2 de junio. El dirigente, quien pertenecía al equipo político del exalcalde de Carora, Javier Oropeza, se presentó voluntariamente ante los tribunales en Caracas para ponerse a derecho, quedando bajo un régimen de juzgamiento en libertad a la espera de una definición sobre su caso.
Marchán había abandonado el país el 9 de agosto de 2024 luego de ser señalado por presuntos delitos de terrorismo a raíz de las manifestaciones y protestas postelectorales del 28 de julio de ese año. Sin embargo, su retorno voluntario coincide con una preocupante sorpresa jurídica en los tribunales capitalinos.
El exedil caroreño explicó que, al revisar su expediente en el Tribunal Cuarto con competencia en terrorismo, descubrió que su causa sigue activa, a pesar de que se presumía amparado por la ley de amnistía política aprobada recientemente. Peor aún, Marchán denunció que la Fiscalía incorporó nuevos cargos a su expediente, sumando delitos como resistencia a la autoridad, daños a la propiedad pública y posesión de artefactos explosivos.
Del secuestro en Colombia al refugio en España
El periplo de Marchán durante estos 22 meses fuera del país estuvo marcado por la zozobra y la supervivencia en dos continentes:
- Pesadilla con el ELN: Su primera parada fue Colombia, buscando resguardar su vida. No obstante, allí fue víctima de un secuestro express por parte de una célula del Ejército de Liberación Nacional (ELN), quienes mediante falsas ofertas de empleo lo atrajeron a una finca para extorsionar económicamente a su familia.
- Destino Madrid: Tras superar el secuestro, se trasladó a España, país que le otorgó residencia por razones humanitarias y donde logró establecerse laboralmente hasta tomar la decisión de retornar a Lara.
«No entiendo cómo pueden acusarme de posesión de explosivos cuando mi casa nunca fue allanada. ¿Dónde están esos artefactos que supuestamente tenía?», cuestionó el dirigente larense ante la inconsistencia de los nuevos cargos.
A pesar del limbo legal en el que se encuentra, Marchán aseguró que su regreso busca propiciar canales de reconciliación nacional y ratificó su absoluto respaldo a la conducción política de la líder opositora María Corina Machado. El exconcejal anunció que viajará en las próximas horas a Carora para reencontrarse con su base política y familiares, apostando a que su caso sirva de termómetro y garantía para el retorno de otros exiliados políticos venezolanos.




