El Gobierno nacional activó un plan de contingencia de gran envergadura en el sector Santa Rosa tras el colapso de una de las bases del Puente Yacural. Durante una inspección en el sitio, la ministra de Transporte, Jacqueline Faría, anunció que la estructura afectada será demolida de forma controlada y detalló las obras hidráulicas de emergencia que se ejecutarán en la zona para devolver la seguridad vial al estado Lara.
Para poder proceder con el derribo de la vieja estructura, la ministra explicó que el primer paso técnico será la construcción de una pequeña presa aguas arriba. Este dique provisional servirá para desviar el curso del río hacia un cauce seguro, permitiendo que la maquinaria pesada trabaje en seco y sin riesgos. Asimismo, Faría adelantó que los ingenieros ya se encuentran realizando los cálculos pertinentes para levantar un viaducto completamente nuevo que tenga una vida útil proyectada para los próximos 60 años.
Al evaluar las causas del siniestro, la titular de la cartera de Transporte desvinculó el hecho de problemas operativos actuales y responsabilizó directamente al cambio climático. Según sus declaraciones, las lluvias que apenas comienzan han superado con creces los parámetros técnicos de diseño de la estructura, argumentando que la intensidad de las precipitaciones contemporáneas es muy superior a la que se registraba hace seis décadas, cuando se construyó el puente.
Mientras se desarrollan las labores civiles, el tránsito por la zona se mantendrá fuertemente restringido. Las autoridades confirmaron que el puente alterno quedará habilitado única y exclusivamente para el paso de vehículos livianos, prohibiendo el transporte de carga pesada. Finalmente, para garantizar el control de la situación, se instaló un comando unificado multidisciplinario que supervisará las obras y monitoreará el comportamiento del río las 24 horas del día.




