De acuerdo con los datos publicados por el ente emisor, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) mostró una tendencia a la baja tras el pico de 32,6 % registrado en enero. El BCV atribuye esta reciente desaceleración a una mayor disponibilidad de divisas y a la reducción de tensiones en el mercado cambiario. No obstante, la cifra anualizada se mantiene en niveles elevados, ubicándose en 611,9 %, aunque ligeramente inferior al cierre del mes anterior.
En cuanto al comportamiento por sectores, los rubros de transporte y alimentos y bebidas no alcohólicas experimentaron los mayores incrementos, ambos con un 11,5 %. Dentro de la canasta alimentaria, los productos con mayor incidencia al alza fueron las hortalizas (18,2 %), pescados (14,0 %) y lácteos (13,1 %). Por el contrario, los servicios de vivienda y el sector salud mostraron las variaciones más moderadas del periodo.
A nivel geográfico, el Área Metropolitana de Caracas registró una variación mensual del 10,7 %. Un dato relevante del informe es la desaceleración progresiva dentro del mismo mes de abril, cerrando la última semana con un incremento del 7,4 %, la cifra más baja detectada por el organismo desde octubre de 2024.
Finalmente, las proyecciones del BCV para el resto de 2026 son optimistas. El organismo estima que las presiones sobre los precios continuarán disminuyendo gracias a un entorno favorable en los precios del petróleo y al aumento de las exportaciones de crudo. Estas condiciones, sumadas a políticas de control de liquidez monetaria y la atracción de inversión extranjera, apuntan a lograr una mayor estabilidad de precios hacia el cierre del año.





