La Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) presentó este jueves los resultados de la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi) 2025, dibujando un panorama alarmante sobre el colapso de los servicios públicos en Venezuela. El informe revela que, aunque la mayoría de las viviendas posee conexión a tuberías, el acceso real al recurso es crítico: solo 2 de cada 10 hogares disfrutan de suministro diario y constante.
Electricidad y Aseo: El retroceso del bienestar El estudio, coordinado por la investigadora Anitza Freitez, destaca que la crisis eléctrica se ha «normalizado» en el país. A pesar de una cobertura de red del 98%, el 39% de la población padece apagones diarios, y apenas un 10% reporta un servicio sin interrupciones.
Por otro lado, la gestión de residuos ha involucionado en la última década, cayendo del 75% de cobertura en 2014 al 64% en 2025. Esta deficiencia ha forzado al 8% de las familias a retomar la quema de basura, impactando negativamente en la salud ambiental de las comunidades.
Impacto colateral en la educación La precariedad de los servicios básicos ha traspasado el umbral del hogar para afectar el sistema educativo. Según los datos del IIES-UCAB:
- Solo el 44% de los estudiantes asiste a clases de manera regular.
- Las fallas de agua y luz en las escuelas son causas principales del ausentismo.
- En el 70% de los hogares, las madres han tenido que asumir el rol pedagógico ante la irregularidad del calendario escolar.
La muestra de 11.352 hogares, levantada entre marzo y junio de 2025, confirma que la crisis de infraestructura sigue siendo el principal obstáculo para el desarrollo de la vida cotidiana en estados como Zulia, Táchira, Bolívar y el Distrito Capital.





