Comisiones de la Policía del estado Lara materializaron la aprehensión del padrastro de un menor de 11 años, luego de que este martes se registrara una situación de alarma en la Escuela Básica Simón Bolívar, ubicada en el sector El Jebe. El procedimiento se llevó a cabo tras confirmarse que el estudiante portaba una bomba lacrimógena y municiones de arma de fuego dentro de su bolso escolar.
Las investigaciones preliminares, coordinadas por la Fiscalía 18 del Ministerio Público, señalan al detenido como el presunto responsable de haber entregado los objetos peligrosos al niño. La captura se produjo pocas horas después de que especialistas del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN) realizaran el levantamiento de las evidencias en el recinto educativo, consistentes en una bomba lacrimógena y un cartucho calibre .38.
De acuerdo con los testimonios recabados por las autoridades, la hipótesis del entorno familiar como origen del riesgo cobró fuerza al indicarse que el adulto no solo permitió el acceso al material bélico, sino que presuntamente se lo facilitó al menor antes de su jornada escolar. El incidente fue detectado gracias a la alerta temprana de un estudiante, quien notificó a la dirección del plantel que su compañero mostraba los artefactos en el aula, evitando así una posible manipulación accidental.
Actualmente, el Ministerio Público mantiene el caso abierto para esclarecer la procedencia del material de control de orden público y la munición, además de determinar bajo qué pretexto fueron entregados al estudiante de primaria. El detenido ha sido puesto a la orden de la justicia larense, donde enfrentará cargos que podrían incluir delitos por facilitación de armas a menores y omisión de cuidado, tras haber puesto en riesgo crítico a toda la comunidad estudiantil.





