La misión Artemis II avanza conforme a lo previsto en su trayecto de vuelta a la Tierra luego de completar con éxito su histórico paso por la órbita lunar. La nave Orion, denominada Integrity, ya ha llevado a cabo maniobras esenciales para ajustar su trayectoria, mientras la tripulación continúa con tareas técnicas y preparativos clave de cara a la reentrada.
Los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen marcaron un nuevo capítulo en la exploración espacial al viajar más lejos de la Tierra que cualquier ser humano desde la misión Apollo 13. Durante el sexto día de vuelo, lograron rodear la cara oculta de la Luna, consolidando uno de los momentos más destacados de la misión.
A lo largo del sobrevuelo, la tripulación superó el habitual apagón de comunicaciones y capturó imágenes inéditas tanto del satélite natural como de la Tierra vista desde el espacio profundo. Además de documentar el entorno, realizaron observaciones científicas relevantes que servirán para el desarrollo de futuras expediciones del programa Artemis. Entre las experiencias más singulares, los astronautas fueron testigos de un eclipse solar desde una perspectiva única.
Tras dejar atrás la influencia gravitatoria de la Luna, la misión entró en su fase de retorno. En este tramo, los tripulantes han ejecutado pruebas como el control manual de la nave y experimentos biomédicos destinados a analizar los efectos del espacio profundo en el organismo humano, información clave para misiones de mayor duración, incluyendo futuros viajes a Marte.
Mientras tanto, en la Tierra se afinan los detalles para el amerizaje de la cápsula en el océano Pacífico, con especial atención en garantizar una reentrada segura.
En medio de este trascendental viaje, la tripulación protagonizó un momento cargado de emoción al compartir un abrazo dentro de la Orion, celebrando el éxito de la misión mientras continúan su camino de regreso al planeta.





