Nuevamente la sangre corrió en la región larense este fin de semana, perfilándose como uno de los más sangrientos. Fueron diez las muertes violentas que se registraron en la región.
Iribarren, Torres y Simón Planas fueron los escenarios para esos hechos violentos, siendo el domingo el día más violento con seis crímenes, entre ellos un doble homicidio. La venganza, resistencia al robo fueron los principales móviles que ahora son investigados por funcionarios del Eje de Homicidios del Cicpc Lara.
En comparación con el fin pasado fueron cuatro víctimas menos, pero con el resto de los otros fines los decesos aumentaron de forma considerable, siendo estas dos últimas semanas las más sangrientas en la región.



