Ante la crisis que se está afectando a la gran mayoría de los venezolanos, en los que se incluyen el personal de salud del estado Lara, familiares de los pacientes recluidos en los centros de salud de Barquisimeto, han tenido que hacer maromas para que sus enfermos no se vean tan afectados durante su hospitalización. Igualmente la alimentación se ve seriamente afectada por la escasez.
La huída de médicos y enfermeras capacitadas para atender a los niños y adultos tanto del Hospital Pediátrico Dr. Agustín Zubillara y el Hospital Central Antonio María Pineda, han tenido que aprender de manera rápida para poder atender a sus familiares porque no encuentran apoyo a la hora de cumplir con los tratamientos o hacer curas.
Igualmente tuvieron que atender a los pacientes durante 4 horas; tiempo que duró la marcha efectuada el miércoles 18 de julio, en Barquisimeto, para evitar que sus familiares tuvieran algún percance. Médicos y enfermeros les daban indicaciones respectivas a los familiares para que ellos la ejecutaran, y así unirse a los camilleros, obreros quienes salieron a protestar para solicitar al gobierno nacional que les aumenten el salario y les hagan mejoras a sus centros de trabajo,
Una de las solicitudes que está realizando el personal de salud de los centros asistenciales públicos del estado Lara, es la mejora de todas las secciones, principalmente del comedor, puesto que los pacientes pasan penurias a la hora de los desayunos, almuerzos y cenas, porque son caóticos.
Familiares denunciaron que tienen que ponerse pilas para poder recibir los pocos alimentos que les proporcionan a los pacientes en el lugar, porque luego de cierto tiempo, se los llevan o se los comen otras personas.
Asimismo, indicaron que no les dejan pasar la comida que ellos les llevan y deben ingeniárselas para pasarla a los pisos, siendo una de las maneras, llevarlas en bolsas de plástico.



