La reactivación del sistema de mensajería de Corpoelec para notificar racionamientos de seis horas —una hora más que el esquema previo— no ha frenado el colapso eléctrico en el estado Lara. En múltiples sectores, las interrupciones superan con creces los límites establecidos, desatando la protesta ciudadana en las calles.
Según los datos revelados por el último informe del observatorio ciudadano Activos por la Luz, solo este domingo se documentaron afectaciones críticas en 27 sectores de los municipios Iribarren y Palavecino. En total, la región acumuló 89 horas y 17 minutos a oscuras, producto de 22 interrupciones y 13 fluctuaciones de voltaje.
El impacto del colapso energético se distribuyó de forma severa entre ambas jurisdicciones. Por un lado, el municipio Iribarren encabezó las estadísticas con 17 cortes que impactaron a 18 sectores, sumando un total de 72 horas y 14 minutos sin servicio eléctrico, acompañados de 8 fluctuaciones. Por otro lado, el municipio Palavecino registró 7 cortes en perjuicio de 9 sectores, acumulando 23 horas y 24 minutos de interrupción y 5 fluctuaciones.
La persistencia de estos apagones prolongados, que pulverizan cualquier programación oficial, ha convertido los servicios básicos en una ilusión. Ante la falta de respuestas efectivas por parte de la estatal eléctrica, los larenses continúan organizándose y alzando su voz en las calles para exigir el cese de una crisis que mantiene colapsada la calidad de vida en la entidad.







