Jude Bellingham se vistió de héroe en Miami. Con un doblete decisivo, el mediocampista sentenció el triunfo de Inglaterra frente a Noruega en los cuartos de final, sellando el boleto de los «Tres Leones» a la antesala de la gran final. Ahora, el equipo inglés aguarda con expectativa al ganador del choque entre Argentina y Suiza.
El compromiso, disputado en un ambiente de alta intensidad, comenzó favorable para los noruegos. A los 36 minutos, Andreas Schjelderup sorprendió a Jordan Pickford con un centro cerrado que se coló en el segundo palo, adelantando a los escandinavos. Sin embargo, Inglaterra reaccionó antes del descanso gracias a una asistencia de Anthony Gordon que Bellingham capitalizó con precisión para igualar las acciones.
El segundo tiempo estuvo marcado por la paridad y la polémica. Noruega llegó a anotar el segundo tanto por intermedio de Torbjorn Heggem, pero el VAR intervino para anular la jugada por una falta previa de Erling Haaland, quien tuvo una noche para el olvido y fue sustituido en el segundo tiempo extra.
La paridad obligó a definir el boleto a semifinales en la prórroga. Fue allí donde Inglaterra hizo valer su fondo físico y jerarquía. Apenas a los 93 minutos, Jude Bellingham apareció nuevamente para aprovechar un rebote cedido por el arquero Orjan Nyland tras un remate de Morgan Rogers, poniendo el 2-1 definitivo.
Con este resultado, los dirigidos por Thomas Tuchel rompen una sequía de ocho años sin alcanzar las semifinales de una Copa del Mundo, recordando su última participación en esta instancia en Rusia 2018. Tras controlar a un Haaland anulado por la defensa inglesa y superar los momentos de mayor tensión, Inglaterra se consolida como un firme candidato al título, demostrando que su experiencia en momentos críticos es su mayor fortaleza.



