El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, cerró filas este miércoles frente a las especulaciones sobre su relación con la líder opositora venezolana, María Corina Machado. Ante la prensa, el mandatario negó categóricamente haberle solicitado a la dirigente que evitara regresar a su país, calificándola como una “persona maravillosa” con la que mantiene una valoración positiva.
“No, no; nada de eso. No le dije que no volviera”, aclaró Trump, despejando los rumores que sugerían una supuesta recomendación de Washington para que Machado permaneciera en el exterior.
Entre halagos y referencias al Nobel
Durante su intervención, el mandatario no solo defendió su postura frente a la oposición venezolana, sino que aprovechó la ocasión para comentar sobre el Premio Nobel de la Paz. Según el presidente, la propia Machado habría reconocido su gestión internacional, sugiriendo que él era el candidato idóneo para recibir el prestigioso galardón.
Trump se mostró crítico con los criterios de selección del Comité del Nobel, argumentando que su intervención directa ha evitado catástrofes humanitarias de gran escala en diversos puntos del globo.
El balance de su política exterior
El jefe de la Casa Blanca hizo énfasis en su rol mediador durante conflictos complejos, asegurando que su diplomacia fue determinante para evitar guerras prolongadas que, a su juicio, habrían causado millones de víctimas. Entre los escenarios mencionados, destacó:
- Tensiones regionales: Citó su participación en la resolución de conflictos entre Azerbaiyán y Armenia, además de la crisis en el Congo y Ruanda.
- Mediación con Pakistán: Trump recordó su gestión ante la tensión entre India y Pakistán, donde, basándose en declaraciones del primer ministro pakistaní, aseguró haber salvado entre 30 y 50 millones de vidas al frenar una escalada bélica mayor.
Con estas declaraciones, el mandatario reafirma su narrativa de “pacificador global”, al tiempo que mantiene su respaldo a la figura de María Corina Machado en el contexto de la crisis venezolana.



