La Cámara de Comercio de Valencia presentó ante las alcaldías de Carabobo una propuesta de auxilio económico para los establecimientos del sector licorero, afectados por las restricciones de venta de alcohol impuestas tras los sismos del pasado 24 de junio. El presidente del gremio, Ernesto Abbas, solicitó la exoneración temporal de impuestos sobre actividades económicas y tasas por recolección de desechos mientras se mantenga vigente la denominada “ley seca” en los municipios.
Abbas argumentó que, al permanecer cerrados, estos comercios no han generado actividad económica ni residuos, por lo que resulta imperativo que los gobiernos locales implementen medidas compensatorias para aliviar la carga financiera de los empresarios. El dirigente gremial reconoció que el sector ha cumplido responsablemente con los decretos municipales, tanto por mandato legal como por respeto al duelo nacional que atraviesa el país.
Sobre el panorama comercial regional, el vocero destacó que, fuera de daños estructurales menores en Juan José Mora, la cadena de suministro en Carabobo se mantiene estable. No obstante, advirtió sobre la congestión logística que afecta la distribución de mercancías debido al desvío de cargas desde La Guaira hacia el Puerto Cabello y el Aeropuerto Internacional Arturo Michelena. Ante este escenario, instó a las autoridades nacionales a simplificar los procesos administrativos para evitar cuellos de botella y garantizar el flujo oportuno de suministros.
Finalmente, el presidente de la Cámara de Comercio resaltó que, mientras sectores como la recreación han visto una caída en sus ventas, otros rubros han reportado un incremento en la demanda debido a la adquisición de insumos destinados a las jornadas de donación. Abbas concluyó subrayando la solidaridad del empresariado frente a la emergencia y la necesidad de integrar nuevas normas de planificación urbana y construcción, aprendiendo de las lecciones dejadas por la tragedia en el estado La Guaira.



