La Sociedad Española de Epidemiología (SEE) ha hecho un llamado urgente a las autoridades que gestionan la crisis en Venezuela tras el doble terremoto. Los expertos subrayan que, superada la fase de atención masiva de heridos, el sistema sanitario debe pivotar de inmediato hacia la contención de riesgos persistentes que amenazan con cronificarse si no se atienden con una visión integral.
El análisis de los epidemiólogos destaca tres áreas críticas que requieren vigilancia constante:
- Interrupción de tratamientos: La suspensión del seguimiento médico afecta gravemente a pacientes crónicos y eleva el riesgo de complicaciones obstétricas y neonatales ante la falta de servicios de parto seguros.
- Saneamiento y enfermedades: El hacinamiento en refugios y la degradación de las condiciones higiénicas aumentan la probabilidad de infecciones, así como la proliferación de vectores como mosquitos y roedores.
- Aislamiento de grupos vulnerables: La destrucción de carreteras y la falta de electricidad dejan a personas mayores y con discapacidad aisladas, imposibilitando su acceso a centros de salud operativos.
Un punto central del informe es la necesidad de integrar la atención a la salud mental desde el primer día. Los expertos advierten que el trauma derivado del shock inicial se ve potenciado por la pérdida de seres queridos, el desplazamiento forzado y la incertidumbre económica. Sin una intervención psicológica adecuada, este estrés postraumático puede derivar en condiciones crónicas que afecten la recuperación social del país.
La SEE recalca que la magnitud de un desastre no depende exclusivamente de la intensidad de los sismos, sino de la vulnerabilidad del territorio. La falta de infraestructura previa, las tensiones geopolíticas que entorpecen la logística de ayuda y las deficiencias institucionales agravan la catástrofe. Ante esto, los especialistas instan a que la reconstrucción incluya una fuerte inversión en protección civil y servicios públicos, factores determinantes para que, ante eventos futuros, el impacto sanitario sea sustancialmente menor.



