El estado Lara enfrenta un panorama eléctrico crítico tras reportarse un incremento drástico en las interrupciones y fluctuaciones de voltaje durante este lunes. Según el observatorio ciudadano Activos por la Luz, la jornada marcó un retroceso significativo en la calidad del suministro, afectando severamente a diversos municipios bajo el esquema de racionamiento ejecutado por Corpoelec.
La inestabilidad fue el protagonista de la jornada: en apenas 24 horas se contabilizaron 16 fluctuaciones de voltaje, volumen que equivale a la mitad de todos los «bajones» registrados durante la semana pasada completa. Esta alta frecuencia pone en alerta a los ciudadanos ante el riesgo inminente de averías en equipos eléctricos y electrodomésticos, exacerbando el malestar social en la entidad.
El informe detalla que el Plan de Administración de Carga (PAC) impactó a 26 comunidades este lunes, frente a las 15 registradas el domingo, lo que representa un aumento del 73.33 % en la afectación. El balance operativo se distribuyó de la siguiente manera:
- Iribarren: Fue la jurisdicción más castigada, con 17 sectores afectados, superando las 62 horas de interrupción acumuladas.
- Palavecino: Reportó 8 sectores con servicio suspendido, totalizando cerca de 20 horas de desconexión.
- Simón Planas: Registró una interrupción puntual de más de 4 horas.
En total, la entidad sumó más de 87 horas sin energía, con un promedio de 4 horas de corte por evento.
La situación fue particularmente severa en el municipio Iribarren. Zonas como El Ujano, Indio Manaure, Tierra Negra, Andrés Bello, El Cují y Las Veritas sufrieron un castigo doble, soportando jornadas de racionamiento que alcanzaron las 9 horas totales, divididas en bloques de tiempo durante un mismo día. Esta realidad mantiene a los habitantes en una situación de incertidumbre constante ante la falta de estabilidad en el suministro eléctrico regional.


