Ante la emergencia nacional provocada por los recientes eventos sísmicos, el Ministerio del Poder Popular para la Educación anunció la suspensión formal de todas las actividades escolares a partir de este lunes 29 de junio hasta el próximo 5 de julio. La medida busca priorizar la seguridad de la comunidad educativa y facilitar las labores de evaluación en la infraestructura escolar.
El ministro Héctor Rodríguez informó que, de manera inmediata, se activaron brigadas técnicas especializadas para realizar un diagnóstico exhaustivo en los centros educativos situados en las zonas más afectadas. El objetivo es determinar la integridad estructural de las edificaciones y garantizar que los planteles sean espacios seguros antes de considerar la reanudación de actividades.
Más allá de su función académica, el sistema educativo se ha reconfigurado temporalmente como una red de apoyo humanitario. En este sentido, las autoridades confirmaron que diversas instituciones están siendo acondicionadas para funcionar como refugios destinados a las familias que perdieron sus hogares tras los movimientos telúricos.
Como parte del despliegue logístico, el Ministerio informó que el programa de alimentación escolar se mantiene activo: las madres cocineras han sido movilizadas para preparar alimentos y asistir a los damnificados que permanecen en estos espacios de acogida, asegurando así la atención nutricional necesaria en medio de la crisis



