El sector transporte en el estado Lara se declaró en alerta. Tras el anuncio de la ministra de Transporte, Jacqueline Faría, sobre revisar las tarifas del pasaje urbano cada dos meses, el Sindicato Automotor de la entidad salió al paso para rechazar la medida, asegurando que ellos mantendrán la evaluación mensual tal como se había pactado inicialmente con el Ejecutivo nacional.
Giovanni Peroza, secretario general del sindicato en Lara, calificó de «sorpresivas» las declaraciones de la ministra durante su reciente visita a Barquisimeto, puesto que rompen los acuerdos alcanzados en Caracas en mesas de trabajo que contaron con la validación de la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez.
El quiebre de los acuerdos: ¿Qué reclama el sector?
- El pacto roto: Los transportistas explican que la tarifa se había fijado en el equivalente a 0,25 dólares, bajo la condición estricta de ser revisada mes a mes debido a la inflación. El gremio inicialmente aspiraba a 0,70 y luego a 0,50 dólares.
- La traba de la tarifa única: El sindicato también criticó el intento del ministerio de imponer una tarifa plana. Históricamente, se ha diferenciado el costo del pasaje para el casco central de la ciudad del de las rutas hacia zonas foráneas.
- Cobro en bolívares, gastos en dólares: Los conductores de base denuncian que la tarifa actual de 14 bolívares es totalmente insuficiente para cubrir los repuestos y el mantenimiento de los vehículos, los cuales se cotizan exclusivamente en divisas, mientras ellos cobran a tasa oficial del BCV.
«Estábamos celebrando que se había anclado a 0,25 dólares… y finalmente se llegó al acuerdo de ser revisado mensualmente; por eso nos sorprende esa decisión», explicó Peroza, instando a las autoridades a respetar la palabra empeñada.
«No cubrimos ni lo básico»
Para los choferes en las calles de Barquisimeto, estirar la revisión del pasaje a dos meses es inviable. Conductores consultados como Joel Rodríguez y Julio Reinoso coincidieron en que el valor real del pasaje debería rondar los 0,50 dólares para poder sostener operativas las unidades y cubrir la canasta básica familiar.
El gremio de transportistas espera que el Ministerio de Transporte recule en su postura y valide las actas firmadas en las mesas de negociación para evitar que el conflicto escale a una paralización del servicio en la región.





