Un nuevo bombardeo ejecutado por el Ejército de Estados Unidos en aguas del océano Pacífico oriental dejó como saldo un hombre fallecido y dos sobrevivientes. El ataque letal, perpetrado el martes 26 de mayo, estuvo dirigido contra una embarcación presuntamente operada por organizaciones catalogadas como terroristas por el gobierno estadounidense, según confirmaron fuentes militares norteamericanas.
El Comando Sur (SOUTHCOM) de las Fuerzas Armadas de EE. UU. asumió la autoría de la agresión y justificó el despliegue alegando que reportes de inteligencia confirmaban que la lancha navegaba por rutas habitualmente utilizadas para el contrabando de estupefacientes. El organismo castrense detalló en un comunicado digital que la operación fue ejecutada por la Fuerza Operativa Conjunta Lanza del Sur bajo las órdenes directas de su comandante, el general Francis Donovan, aclarando además que ninguna baja o herido se reportó en las filas militares estadounidenses.
Inmediatamente después del enfrentamiento en alta mar, el SOUTHCOM notificó la situación a la Guardia Costera de Estados Unidos para activar los protocolos de búsqueda y salvamento marítimo, logrando rescatar a los dos sobrevivientes del ataque. Al referirse al fallecido, las autoridades militares norteamericanas utilizaron el término de «narcoterrorista» para señalar su presunta vinculación con las redes delictivas transnacionales.
Con este fallecimiento, la cifra de víctimas mortales asociadas a la operación militar Lanza del Sur se eleva a por lo menos 193 personas. Esta campaña bélica, desplegada por la administración estadounidense en las costas de ambas Américas, continúa en el ojo del huracán debido a las múltiples denuncias presentadas por diversos gobiernos, organismos internacionales y organizaciones no gubernamentales, que catalogan estas acciones armadas en el océano como presuntas ejecuciones extrajudiciales.




