Una potente explosión en un transformador eléctrico ocurrida la noche de este miércoles sumergió en la oscuridad a la comunidad Tierra Caquetía, en la parroquia Concepción. El siniestro afectó de forma directa a 28 familias y a una institución educativa ubicadas en la Carrera 18, entre calles 34 y 35, quienes ahora enfrentan una situación de extrema precariedad ante la falta de suministro de energía.
La indignación de los residentes radica en que el equipo colapsado había sido adquirido por la propia comunidad hace menos de cinco años, tras realizar un enorme sacrificio económico para superar una crisis anterior que los mantuvo meses sin luz. A pesar de que los vecinos reportaron a tiempo una fuga constante de aceite en el equipo durante los últimos días, las autoridades no ejecutaron las labores de mantenimiento preventivo, lo que derivó en la pérdida total del transformador.
La falta de servicio eléctrico representa un grave riesgo para la población vulnerable del sector, especialmente para adultos mayores con patologías crónicas que requieren refrigeración para sus medicamentos y niños que han visto interrumpidas sus actividades escolares. Los afectados denunciaron que la ausencia de energía complica la preparación de alimentos y compromete la seguridad ciudadana, por lo que exigen una respuesta inmediata que evite prolongar el estado de penumbras.
Asimismo, la alarma se extiende a las zonas aledañas, ya que un segundo transformador en la Calle 35 con carreras 18 y 19 comenzó a filtrar fluido aislante de manera alarmante. La comunidad de Tierra Caquetía exige la presencia inmediata de las cuadrillas de Corpoelec para la sustitución urgente de la unidad quemada y un plan de mantenimiento correctivo para los equipos vecinos, advirtiendo que no aceptarán volver a pasar meses sin electricidad por negligencia técnica.



