En una concurrida asamblea en las inmediaciones de la Plaza de la Justicia, el sector laboral del estado Lara, representado por el Comité Nacional de Conflicto, ratificó su rechazo a las recientes políticas económicas gubernamentales, calificándolas de «insuficientes» y denunciando la progresiva «bonificación» del salario en detrimento de los derechos contractuales.
Fernando Márquez, vocero nacional de la organización, enfatizó que la movilización no responde a coyunturas electorales, sino a una lucha orgánica que se ha consolidado desde diciembre. El dirigente destacó que el movimiento ya ha introducido pliegos de conflicto en 20 estados del país y ha logrado avances significativos en inspectorías del trabajo respecto al reenganche de trabajadores despedidos.
El foco central de la protesta fue la exigencia del cumplimiento del artículo 91 de la Constitución. Márquez denunció que la política de bonos sin incidencia en las prestaciones sociales despoja al trabajador de su seguridad a largo plazo.
«Nuestra meta es rescatar el poder adquisitivo real. No podemos conformarnos con bonos que diluyen el sueldo; cualquier ajuste debe tener como referencia obligatoria el costo de la canasta básica alimentaria», sentenció el vocero.
Durante la jornada, la dirigencia cuestionó el argumento de la falta de presupuesto. Según Márquez, el contexto actual de precios petroleros (alrededor de $110 por barril) y una producción cercana al millón de barriles diarios, sumado a activos internacionales como el oro en Inglaterra, Citgo y recursos del FMI, demuestran que el Estado posee los fondos necesarios para un incremento sustancial. En este sentido, instó a las autoridades a aclarar el destino de estos ingresos y denunció la opacidad en la administración de los recursos minerales y petroleros.
Respecto a la propuesta de una «Constituyente Laboral», el sector sindical independiente manifestó su total desconfianza, tildándola de maniobra política dirigida exclusivamente a la militancia oficialista. Márquez advirtió que cualquier iniciativa que excluya a las organizaciones sindicales autónomas carece de legitimidad y base real.
Como parte del cronograma de lucha, se anunció la celebración de un Encuentro Nacional de Trabajadores este sábado 11 de abril. En dicha reunión se realizará un balance de las acciones ejecutadas desde febrero y se definirán las estrategias para la gran movilización nacional del próximo primero de mayo.
El Comité Nacional de Conflicto hizo un llamado a la unidad de la clase obrera y a la organización comunitaria para seguir denunciando la crisis salarial y el impacto del éxodo masivo que ha debilitado la fuerza laboral del país.





