El Ministerio de Agricultura de Irán, en coordinación con el Gobierno y las Fuerzas Armadas, autorizó este sábado la apertura de un corredor seguro en el Estrecho de Ormuz. La medida permite el paso exclusivo de buques con ayuda humanitaria, alimentos básicos e insumos ganaderos destinados a puertos iraníes, buscando aliviar la presión sobre el abastecimiento interno en medio del conflicto regional.
Esta decisión ocurre tras semanas de bloqueo casi total del estrecho, una vía estratégica por donde circula el 20% del petróleo mundial. El cierre, vigente desde el 28 de febrero, ha provocado una crisis energética global con aumentos de hasta el 50% en el precio del crudo Brent, impactando severamente los costos de transporte y la economía internacional.
A pesar de los recientes incidentes militares reportados en la zona, las autoridades han establecido protocolos específicos para garantizar la seguridad de estas embarcaciones. Con esta medida, Teherán intenta estabilizar el flujo de bienes de primera necesidad, mientras la comunidad internacional observa con cautela el impacto que tendrá esta apertura parcial en los volátiles mercados de energía y suministros.





