En las inmediaciones de la iglesia Nuestra Señora de La Candelaria, en el centro de Caracas, numerosos feligreses se acercan diariamente a una fuente donde reposa una estatua del recién canonizado San José Gregorio Hernández, considerado el primer santo venezolano.
Desde hace varios días, se ha vuelto común ver a devotos que se mojan con el agua que emana de la fuente o que llenan potes, botellas y garrafones para llevarla a sus hogares. Muchos creen que se trata de agua milagrosa, capaz de conceder favores o sanar enfermedades, mientras otros lo ven como una simple muestra de fe popular.
La fuente se encuentra en la Plaza La Candelaria, frente al templo donde reposan los restos del llamado “Médico de los pobres”. Desde la instalación de la nueva imagen, el lugar se ha convertido en un punto de encuentro para creyentes que expresan su devoción de diversas maneras.
Sin embargo, la práctica también ha generado debate. Algunos cuestionan si este tipo de acciones responde a una manifestación de fe genuina o a la ignorancia y superstición de ciertos creyentes.
Por ahora, la fuente continúa siendo visitada por decenas de personas cada día, quienes, entre rezos, promesas y esperanzas, buscan un poco del “agua milagrosa” de San José Gregorio Hernández.
Comparte esto:
- Haz clic para compartir en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
- Haz clic para compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
- Haz clic para compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram
- Haz clic para compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
- Haz clic para imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir
Descubre más desde SOYLARENSE
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.


