Los venezolanos continúan alcanzando éxitos fuera de sus fronteras, y una familia originaria de Barquisimeto es un brillante ejemplo de esta realidad. La familia Salazar-Gil ha sido galardonada con dos premios en el concurso anual organizado por el Charlottesville Radio Group, donde los habitantes de la ciudad eligen a sus favoritos en más de 200 categorías de productos y servicios. Este año, su restaurante “Arepas Steakhouse” ha obtenido la medalla de oro en las categorías de Mejor Food Truck y Mejor Comida Cultural, y una medalla de plata en la categoría Vegetariana/Vegana, gracias a la versatilidad de su plato estrella: la arepa.
Un Sueño de Parrilla y Arepas en el Corazón de Virginia
La historia de Fernando y María Salazar-Gil es una inspiradora travesía hacia el «sueño americano». Tras huir de Venezuela en busca de un mejor futuro, la pareja llegó a Estados Unidos con sus dos hijas y una esperanza renovada. En 2016, decidieron instalarse en Charlottesville, donde un primo de Fernando les brindó apoyo inicial. La pareja trabajó incansablemente en diversos empleos, desde limpieza hasta entrega de alimentos, mientras albergaban un sueño que parecía lejano: abrir un restaurante para compartir el auténtico sabor de la comida venezolana.
Fernando, quien creció en una familia ganadera en Venezuela, descubrió su pasión por la parrilla en las fincas de su padre y abuelo. Este amor por la cocina y la parrilla fue el impulso para que, en 2022, decidieran abrir Arepas on Wheels, un camión de comida que ofrecía platillos venezolanos como arepas, empanadas, yuca frita y plátanos. La inversión inicial fue de $28,000, y aunque María sentía cierto temor por el riesgo financiero, no había duda de que era un paso firme hacia su meta.
La Comunidad de Charlottesville: Un Apoyo Clave para el Crecimiento del Restaurante
Desde el primer día, Arepas on Wheels fue un éxito rotundo. La comunidad de Charlottesville recibió la propuesta culinaria con entusiasmo, formando largas filas para probar las arepas, un platillo típico de Venezuela que apenas era conocido en la región. María recuerda con asombro cómo los clientes esperaban pacientemente durante una hora para disfrutar de su comida.
El éxito fue tan notable que, solo unos meses después, decidieron dar el siguiente paso: abrir un restaurante de servicio completo. Así nació Arepas Steakhouse, ubicado en Cherry Avenue, que desde noviembre de 2022 ofrece una experiencia culinaria más amplia con platos de carne, sándwiches, ensaladas y bocadillos venezolanos. María y Fernando trabajaron arduamente en cada detalle del restaurante, armando mesas, pintando paredes y diseñando la decoración. El restaurante ha crecido constantemente desde su apertura, y cada día suma nuevos clientes atraídos por el sabor único de sus platillos.
Una Historia de Sacrificio y Esperanza
La vida en Estados Unidos ha sido una mezcla de desafíos y satisfacciones para los Salazar-Gil. María confiesa que el proceso no ha sido fácil, especialmente estando lejos de su familia en Venezuela. Sin embargo, el apoyo de la comunidad de Charlottesville ha sido un factor clave en su adaptación. “Charlottesville es una ciudad noble, buena para la familia, para los negocios y para vivir. Nos sentimos profundamente agradecidos por la comunidad que nos ha acogido con los brazos abiertos”, asegura.
Para Fernando y María, el éxito de Arepas Steakhouse es solo el comienzo de un sueño más grande. El premio reciente no solo representa un reconocimiento a su esfuerzo, sino también una oportunidad para seguir compartiendo la riqueza cultural de Venezuela con Virginia. Como dice María: «Si quieres algo, debes trabajar duro. Un día, lo lograrás».
Arepas Steakhouse se ha convertido en un símbolo de perseverancia y amor por la cultura, un lugar donde cada mordisco de una arepa cuenta la historia de una familia que, a pesar de las dificultades, continúa trabajando para alcanzar sus sueños.
«En cada arepa que servimos, llevamos el sabor de Venezuela y el anhelo de un futuro mejor; porque los sueños no tienen fronteras, y el esfuerzo siempre encuentra su recompensa.»